La reciente decisión de la Administración de Aviación Civil de China continental de activar la conexión W121 de la ruta aérea M503 ha desatado fuertes críticas en Taiwán. La portavoz parlamentaria del Partido Democrático Progresista (PDP), Rosalía Wu (吳思瑤), denunció que esta acción unilateral pone en riesgo la seguridad de la aviación civil y acorta los tiempos de alerta aérea de la isla, debilitando la defensa nacional. Wu añadió que esta medida forma parte de una guerra legal y cognitiva que pretende erosionar la soberanía de Taiwán al transformar la “zona gris” del estrecho en una “zona roja”.
Desde Pekín se justificó la medida como una forma de mejorar la eficiencia del espacio aéreo, pero el Ministerio de Transporte y el Consejo para los Asuntos de China Continental de Taiwán lo rechazaron, alegando que viola el consenso alcanzado en 2015 y genera más tensión regional. La oposición taiwanesa, por su parte, ha pedido reanudar el diálogo entre ambas partes para evitar un impacto negativo en los vuelos comerciales, como retrasos o cancelaciones.
La diputada opositora Lee Yen-hsiu (李彥秀) subrayó que, aunque no apoyan las maniobras militares de China continental en torno a la isla, el Gobierno debe centrarse en resolver los problemas reales de los ciudadanos a través del diálogo. Por su parte, el legislador del Partido Popular de Taiwán, Chang Chi-kai (張啓楷), expresó que aunque la defensa de la soberanía es innegociable, China continental debería también mostrar buena voluntad. Rosalía Wu lamentó que algunos legisladores minimicen la importancia de la línea divisoria del Estrecho y carguen la responsabilidad sobre el Ejecutivo, mientras el Gobierno taiwanés sigue abierto a mantener el contacto con Pekín en condiciones de igualdad y reciprocidad.