Un grupo de legisladores del Kuomintang (KMT) ha presentado una propuesta de enmienda al Código Penal para dividir la cadena perpetua en tres niveles, siendo el más severo la prisión de por vida sin derecho a libertad condicional. El objetivo es cubrir el vacío legal generado por las dificultades para aplicar la pena de muerte, otorgando a los jueces más opciones de condena dentro del marco constitucional que exige unanimidad para dictar una sentencia capital.
El legislador Wu Tsung-hsien (吳宗憲) explicó que actualmente la cadena perpetua no es realmente de por vida, ya que tras 25 años de cumplimiento se puede solicitar libertad condicional. La propuesta establece tres grados: el primero, cadena perpetua sin libertad condicional; el segundo, 40 años de prisión antes de poder solicitar la condicional; y el tercero, que mantendría la regla actual de 25 años. Según Wu, esto permitiría un castigo más proporcional a la gravedad del delito, diferenciando entre criminales que deben permanecer permanentemente aislados y aquellos que pudieran mostrar arrepentimiento.
La reforma también plantea ampliar el límite de cumplimiento en casos de condenas acumuladas por múltiples delitos, pasando de 30 a 40 años. Aunque el Ejecutivo aún no ha presentado su propio borrador y el próximo periodo legislativo estará centrado en el presupuesto, Wu señaló que intentarán lograr la aprobación en tercera lectura. Desde el Partido Democrático Progresista (PDP), la secretaria general Chen Pei-yu (陳培瑜) reclamó que cualquier reforma se discuta de manera transparente, con participación de expertos y audiencias públicas, evitando lo que calificó de “cajas negras” en el proceso legislativo.