Estados Unidos enviará a un oficial del Departamento de Innovación de Defensa (DIU, siglas en inglés) a la Oficina del Instituto Americano en Taiwán para fortalecer la cooperación en el campo de los drones. El ministro de Defensa taiwanés, Wellington Koo (顧立雄) confirmó indirectamente la información, destacando que se trata de una parte más de la colaboración en defensa entre Taipéi y Washington.
El DIU, creado en 2015 y con sede en Silicon Valley, busca incorporar tecnologías comerciales al uso militar mediante un modelo de contratación ágil, que permite evaluar propuestas en apenas 30 días y llevar prototipos a producción en un máximo de dos años. Entre sus proyectos figura la “lista azul de drones”, que asegura el desarrollo de equipos con altos estándares de seguridad, libres de componentes de origen en China continental.
Uno de los ejemplos más conocidos es el nanodron Black Hornet 4, de apenas 70 gramos y equipado con cámaras de alta resolución, utilizado para tareas de reconocimiento en combate. Su desarrollo ilustra cómo la cooperación entre Estados Unidos y sus socios puede generar sistemas innovadores capaces de reforzar la seguridad en el campo de batalla.
La complementariedad tecnológica entre ambos países es clave: mientras Estados Unidos lidera en software y diseño de sistemas, Taiwán lo hace en electrónica y manufactura. La inclusión de la isla en la red del DIU permitiría crear cadenas de suministro seguras y diversificadas, con potencial de abrir mercados tanto en Norteamérica como en Europa. Este movimiento refuerza la importancia estratégica de Taiwán y estrecha aún más los lazos con el Pentágono en un área crucial como la tecnología de drones.