El expresidente del Partido Popular de Taiwán (PPT), Ko Wen-je (柯文哲), calificó ayer 8 de septiembre como una “injusticia” el caso judicial sobre el complejo Jinghua Cheng (京華城), tras salir en libertad bajo fianza, y acusó al presidente Lai Ching-te (賴清德) de “dividir al país”. En respuesta, la portavoz presidencial, Kuo Ya-hui (郭雅慧), reiteró hoy día 9 que la Oficina Presidencial no comenta procesos judiciales en curso, pero tampoco acepta difamaciones sin base en los hechos. Kuo subrayó que Taiwán es un país democrático y de Estado de derecho, y que atacar al jefe de Estado o desacreditar al poder judicial no contribuye a esclarecer la verdad.
Ko Wen-je, acusado de corrupción urbanística durante su etapa como alcalde de Taipéi, había permanecido un año en prisión preventiva por el caso de la recalificación de Jinghua Cheng sin que la fiscalía produjese prueba alguna. Fue liberado el día 8 tras pagar una fianza de 70 millones de dólares taiwaneses (unos 2 millones de dólares estadounidenses). Al salir, aseguró a sus seguidores que se trataba de una persecución injusta y cuestionó la actuación de la fiscalía, al tiempo que acusó al presidente Lai de llevar al país a la división.
La portavoz presidencial insistió en que la posición de la Presidencia ha sido siempre clara: cualquier persona que viole la ley, sin importar partido, cargo o identidad, debe ser investigada y juzgada conforme a derecho. Añadió que el Ejecutivo confía plenamente en el sistema judicial y pidió al PPT afrontar los procesos judiciales con valentía. Recordó además que difamar al presidente o a los jueces solo socava la democracia y no ayuda a esclarecer responsabilidades.