El presidente Lai Ching-te (賴清德) subrayó hoy 10 de septiembre que el país se enfrenta a múltiples desafíos complejos que exigen reforzar la resiliencia nacional en cuatro frentes: cadenas de suministro, comunicaciones digitales, defensa social y economía. Según dijo en el Foro Nacional de Seguridad y Resiliencia Económica 2025, la seguridad ya no se limita al ámbito militar, sino que incluye factores como la energía, las finanzas, la ciberseguridad y la cohesión social.
En cuanto a las cadenas de suministro, Lai recordó que Taiwán ocupa un papel central en la industria de semiconductores, por lo que debe garantizar tanto su autonomía estratégica como la seguridad de estas cadenas. El gobierno impulsará las llamadas “cinco industrias de confianza”, junto con infraestructuras clave, tecnologías críticas y cooperación internacional para reducir la dependencia de un solo mercado. Esta estrategia, dijo, no es solo económica, sino también de seguridad nacional.
Sobre la resiliencia en comunicaciones digitales, el mandatario destacó que la ciberseguridad es la “línea vital” de la resiliencia nacional. El Ejecutivo trabaja en infraestructuras multicapas, como la red “Starlink de Chunghwa Telecom”, y en el desarrollo de satélites soberanos que permitan comunicaciones más seguras. Lai recalcó que se establecerán sistemas de ciberprotección de alto estándar en coordinación con socios internacionales para salvaguardar infraestructuras críticas.
El presidente también enfatizó la necesidad de una resiliencia basada en la confianza social. La defensa no puede apoyarse solo en las Fuerzas Armadas, sino en toda la sociedad, a través de redes de seguridad, ejercicios de crisis y coordinación interinstitucional. De esta forma, la población estará preparada para afrontar tanto desastres naturales como conmociones geopolíticas.
Por último, Lai destacó la importancia de reforzar la economía. Con una previsión de crecimiento del 4,45 % en 2025, superior al promedio mundial por segundo año consecutivo, subrayó la responsabilidad de apoyar a las pequeñas y medianas empresas, clave para la resiliencia económica. El gobierno destinará NTD 93 000 millones (aproximadamente USD 3060 millones) a programas de apoyo, además de impulsar el plan nacional de infraestructuras en inteligencia artificial para fortalecer la productividad y crear nuevos valores. Lai concluyó que la resiliencia no debe entenderse como defensa pasiva, sino como la capacidad de crear oportunidades, logrando equilibrio entre autonomía estratégica, seguridad tecnológica, estabilidad social y diversidad económica.