La Fundación para la Democracia de Taiwán (TFD, siglas en inglés) y la Fundación Westminster para la Democracia (WFD, siglas en inglés) presentaron en el Yuan Legislativo la versión en chino tradicional de la Guía para la aplicación de la inteligencia artificial en los parlamentos. Esta iniciativa se enmarca en un acuerdo de cooperación firmado en marzo para impulsar la digitalización legislativa. Según la directora ejecutiva de la TFD, Liao Da-chi (廖達琪), el objetivo es garantizar un uso seguro y regulado de la IA en el ámbito parlamentario, mientras que la WFD subrayó que la democracia, como la tecnología, requiere inversión y actualización constante para asegurar su sostenibilidad.
La WFD, financiada por el gobierno británico y especializada en programas de fortalecimiento democrático a nivel global, había publicado la guía en inglés el año pasado. Su oficina en Taiwán destacó que la intersección entre democracia y tecnología plantea retos complejos y exige cooperación internacional y multidisciplinar. En este sentido, se busca que la IA se convierta en un instrumento que fortalezca la transparencia y la participación, minimizando los riesgos asociados a su uso.
Durante el acto, varios legisladores expresaron tanto expectativas como cautelas. La diputada Su Chiao-hui (蘇巧慧) señaló que la IA puede mejorar la calidad legislativa y la interacción con la ciudadanía, pero también advirtió sobre el riesgo de manipulación de los algoritmos y los dilemas de responsabilidad ante posibles errores. Por su parte, Ko Ju-chin (葛如鈞) defendió que la guía permitirá incorporar la IA de manera más estructurada y transparente en el trabajo parlamentario, reforzando la eficiencia y la competitividad del país, al tiempo que se da un paso adelante en la consolidación democrática.