El ministro de Relaciones Exteriores de Taiwán, Lin Chia-lung (林佳龍), advirtió en entrevistas recientes concedidas al medio estadounidense Washington Examiner y al diario polaco Gazeta Wyborcza que la incursión de drones rusos en el espacio aéreo de Polonia el 9 de septiembre revela la ambición de Moscú de restaurar la antigua gloria de la Unión Soviética. El canciller sostuvo que esa intención no se detendrá en Ucrania y, ante este escenario, exhortó a la población taiwanesa a aprender de la experiencia ucraniana para fortalecer su determinación y capacidad de defensa nacional.
Lin destacó que, pese a la distancia geográfica y a la ausencia de relaciones diplomáticas con Ucrania, Taiwán percibe que los destinos de ambas naciones están estrechamente vinculados, y recordó que la isla ha ofrecido asistencia humanitaria y apoyo financiero a Kiev.
El canciller insistió en que el pueblo taiwanés debe prepararse para proteger su hogar y a sus compatriotas. Añadió que Taiwán está listo para participar en la reconstrucción de Ucrania una vez concluido el conflicto y que continuará aportando ayuda en los ámbitos tecnológico y humanitario.
Lin señaló que esta cooperación ha generado el descontento de Rusia y de China continental. Remarcó que Pekín ha apoyado a Moscú desde el inicio de la guerra, suministrándole componentes militares sancionados por la Unión Europea y materiales de uso dual, tanto militar como civil. Asimismo, advirtió que Rusia utiliza como pretexto la supuesta intención de Ucrania de unirse a la OTAN, mientras China continental esgrime el presunto afán de independencia de Taiwán para lanzar ataques verbales y amenazas militares, lo que, según el ministro, evidencia el afán expansionista de ambas potencias autoritarias.