Para rendir homenaje al papa León XIV y celebrar el Jubileo de la Iglesia católica en 2025, la embajada de Taiwán ante la Santa Sede ha invitado al artista Hsieh Sheng-min (謝省民) a organizar una exposición en el Vaticano. Bajo el título Gloria: Hsieh Sheng-min Religious & HOPE Taiwan Art Exhibition, la muestra combina elementos de la cultura popular taiwanesa con la fe católica, con el objetivo de profundizar en los intercambios culturales entre Taipéi y la Santa Sede y mostrar al mundo la creatividad y la espiritualidad de Taiwán. La inauguración tuvo lugar el 18 de septiembre en la Pontificia Universidad Urbaniana, con la asistencia de cardenales, responsables vaticanos de diálogo interreligioso y diplomáticos acreditados.
Hsieh, católico nacido en una región de fuerte tradición taoísta, explicó que su vida ha estado marcada por la convivencia de ambas religiones: asistía a misa por la mañana y visitaba templos taoístas por la tarde. De ahí surge su vocación de contribuir a la “inculturación” del catolicismo en Taiwán, siguiendo el ejemplo de Matteo Ricci en la China de los siglos XVI y XVII. Considera que su obra es un puente cultural y espiritual entre ambas tradiciones, y expresó que poder exponer en el Vaticano supone “el mayor honor de su vida”.
El padre Paulin Kubuya, sacerdote congoleño que ha trabajado más de 20 años en Taiwán, destacó que las obras reflejan la riqueza del pluralismo religioso de la isla y la capacidad de diálogo entre credos. Señaló, por ejemplo, una pintura del “Rosario” en la que la figura femenina que sostiene a Jesús es la diosa Mazu, combinada con la Virgen María, símbolo de la fusión entre la cultura taiwanesa y la fe católica. También subrayó que las composiciones del artista encierran detalles personales y familiares —como la inclusión de los animales del zodiaco de su familia—, lo que añade una dimensión íntima a la creación artística.
El embajador taiwanés ante la Santa Sede, Anthony Ho (賀忠義), recordó que la exposición forma parte del programa Año Cultural de Taiwán en Europa 2025 y constituye un gesto de respeto y bendición hacia el papa. El cardenal Silvano Tomasi, por su parte, celebró la iniciativa, afirmando que “el arte y la belleza enriquecen el espíritu humano” y que esta muestra puede ofrecer esperanza en un tiempo marcado por la incertidumbre. La exposición reúne unas 30 obras, centradas en la localización del arte católico en Taiwán, el diálogo interreligioso y el mensaje de esperanza ligado al Jubileo.