El Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el 18 de septiembre un paquete de legislación relacionado con el Departamento de Estado que incluye dos enmiendas clave: el Acta del Fondo de Aliados de Taiwán y el Acta de las Seis Garantías a Taiwán. La primera autoriza la creación de un fondo de 120 millones de dólares en tres años para apoyar a los países que mantengan relaciones diplomáticas o estrechos lazos con Taiwán frente a la presión de Pekín. La segunda busca convertir en ley las “seis garantías” formuladas en tiempos del presidente Ronald Reagan, impidiendo que sean modificadas sin aprobación del Congreso.
El fondo podrá solicitarse por países que tengan relaciones oficiales con Taiwán o hayan reforzado significativamente sus vínculos informales con la isla, siempre que se enfrenten a presiones o amenazas por parte de China continental y carezcan de la capacidad política o económica para responder sin el respaldo estadounidense. Por su parte, las “seis garantías” incluyen compromisos como no fijar fecha límite para la venta de armas a Taiwán, no modificar el Acta de Relaciones con Taiwán sin aprobación legislativa, no consultar con China continental sobre ventas militares a Taipéi y no reconocer formalmente la soberanía china sobre la isla.
Estas garantías han sido reiteradas por todos los gobiernos estadounidenses desde la era Reagan y han servido de referencia en leyes como el Acta de Relaciones con Taiwán o la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, aunque nunca se habían plasmado formalmente en el marco legal. El congresista demócrata Raja Krishnamoorthi, promotor de ambas iniciativas, afirmó que el mensaje de Washington es claro: Estados Unidos se mantendrá firmemente al lado de Taiwán frente a la coerción de Pekín. Las medidas deberán ahora ser aprobadas en la Cámara de Representantes y el Senado en un texto común, antes de pasar a la firma del presidente para convertirse en ley.