El presidente Lai Ching-te (賴清德) encabezó hoy 24 de septiembre la ceremonia de ascenso de generales correspondiente al mes de octubre, acompañado por altos cargos del Gobierno y la Defensa. En su discurso, felicitó a los oficiales promovidos y subrayó que, ante la presión militar y política de China continental, Taiwán debe seguir fortaleciendo sus capacidades de defensa, construyendo un sistema “fiable, utilizable, creíble y completo” que garantice la seguridad nacional y el desarrollo sostenible.
Durante la ceremonia, Lai destacó la trayectoria del recién ascendido teniente general Lou Wei-chieh (樓偉傑), quien completó con éxito el entrenamiento de paracaidista, así como la de Lin Chuan-sheng (林傳盛). También felicitó a otros siete nuevos generales de brigada, valorando su trabajo en áreas como la guerra psicológica, la comunicación estratégica, el apoyo en combate, la lucha antisubmarina y la gestión de armamento. Según el mandatario, su desempeño ha reforzado la eficacia conjunta de las Fuerzas Armadas y ha contribuido a incrementar la capacidad defensiva del país.
El presidente instó a los nuevos altos mandos a ser ejemplo para sus subordinados, asumiendo mayores responsabilidades y manteniendo un compromiso firme con la innovación. Lai señaló que, en un entorno global marcado por la expansión del autoritarismo, es esencial que Taiwán siga impulsando la autonomía en defensa, integrando tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y los sistemas no tripulados para modernizar el desarrollo y la producción de armamento.
Por último, Lai recordó que el Gobierno será el principal respaldo de los militares, tanto en lo operativo como en lo personal; reiteró el compromiso de mejorar las infraestructuras, la atención a las familias de los soldados, la formación profesional y el bienestar general de las tropas. El objetivo, afirmó, es construir un ejército moderno, eficiente y resiliente, capaz de responder a los desafíos actuales y garantizar un futuro seguro y estable para la sociedad taiwanesa.