El desbordamiento del lago de represa del arroyo Matai’an (馬太鞍), en Hualien (花蓮), provocó graves destrozos en el municipio de Guangfu (光復), lo que desató un debate político sobre la forma de financiar la reconstrucción. Mientras que el legislador del Kuomintang, Fu Kun-chi (傅崐萁), exigió al Gobierno central activar un mecanismo de compensación nacional, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) defendió que lo más rápido es ampliar el presupuesto especial ya existente para catástrofes.
El Ejecutivo planea añadir 200 000 millones de dólares taiwaneses al presupuesto especial del tifón Danas y las lluvias de julio, con el fin de incluir a Hualien entre las zonas cubiertas por los programas de ayuda. De esta forma, las subvenciones y medidas de reconstrucción podrían implementarse de manera inmediata. Fu, sin embargo, insiste en que el Gobierno central no debe eludir la responsabilidad de estudiar también compensaciones nacionales directas.
Cho recalcó que la compensación nacional sigue su propio proceso jurídico, lo que no impide dar prioridad a las labores de rescate y asistencia financiera. Aseguró que la ampliación presupuestaria permitirá atender a Hualien sin restar recursos a las otras regiones ya afectadas, destacando que la rapidez y la eficiencia son esenciales para acelerar la recuperación tras el desastre.