Taiwán y Estados Unidos han concluido la quinta ronda de negociaciones arancelarias, en la que Taipéi presentó un “modelo taiwanés” para ampliar inversiones en territorio estadounidense. Este plan combina la iniciativa empresarial con mecanismos de apoyo financiero del gobierno y con cooperación bilateral a nivel gubernamental para crear nuevos clústeres industriales. Según la vicepresidenta del Yuan Ejecutivo, Cheng Li-chun (鄭麗君), Washington recibió la propuesta de forma positiva.
El ministro de Economía, Kung Ming-hsin (龔明鑫), defendió la exportación del modelo de parques científicos taiwaneses, señalando que compartir esta experiencia no debilita a la isla, sino que la fortalece, tal como ha sucedido con Silicon Valley. Aclaró que la propuesta no busca una copia exacta, sino parques “similares” adaptados a las condiciones de cada país aliado, que pueden ofrecer distintos niveles de apoyo en infraestructuras o regulaciones.
No obstante, expertos advierten que replicar el ecosistema semiconductor de Taiwán en EE.UU. no será sencillo debido a los altos costes, la complejidad de la cadena de suministro y las diferencias culturales en el ámbito laboral. Kung respondió que cada país tiene sus propias condiciones, pero que dentro del marco de las normas internacionales del trabajo es posible encontrar fórmulas de cooperación que permitan a Taiwán y a sus socios construir parques industriales viables y sostenibles.