El 10 de octubre, Taiwán celebró su 114.º Día Nacional con un ambiente festivo frente a la Oficina Presidencial en Taipéi. La ceremonia se abrió con un poderoso espectáculo de tambores, seguido por la actuación del cuerpo musical de las tres fuerzas armadas y el sobrevuelo de un helicóptero CH-47 Chinook que portaba una enorme bandera nacional. El momento culminante llegó con la exhibición aérea del escuadrón acrobático Thunder Tiger, que despertó el entusiasmo de los asistentes.
El evento reunió a numerosos grupos civiles y religiosos, así como a ciudadanos de todo el país. La Asociación de Iglesias Cristianas de la República de China oró por la paz y la prosperidad nacional, mientras que representantes de asociaciones locales, como la de Yunlin en Nueva Taipéi, expresaron su deseo de que Taiwán mantenga la estabilidad y la paz actuales.
Además de los asistentes locales, el acto contó con la participación de numerosos compatriotas procedentes del extranjero, algunos de los cuales viajaron más de veinte horas para unirse a la celebración. Entre ellos, representantes de países aliados como Belice y miembros de la diáspora taiwanesa en Estados Unidos, Japón, Sudáfrica y Australia, que regresaron para expresar su amor por la patria y su orgullo por el creciente reconocimiento internacional de Taiwán.
Las declaraciones de los asistentes reflejaron un sentimiento común de unidad, orgullo nacional y esperanza en el futuro. Muchos expresaron su deseo de que la isla siga brillando en el escenario internacional y continúe siendo un ejemplo de prosperidad y libertad. La jornada se vivió como una fiesta colectiva en la que ciudadanos de todas las procedencias, dentro y fuera del país, reafirmaron su vínculo con la República de China (Taiwán).