Mike Pence declaró que Taiwán no debe ser utilizado como moneda de cambio en las negociaciones entre Estados Unidos y China continental, en referencia al próximo encuentro entre Donald Trump y Xi Jinping (習近平). En un discurso en la Universidad George Mason, subrayó que cualquier intento de incluir a la isla en un acuerdo bilateral sería inaceptable para el pueblo estadounidense. Pence recordó además su experiencia previa con Xi, cuando transmitió a nombre de Trump la necesidad de que China continental abra sus mercados.
El exvicepresidente aprovechó su intervención para denunciar los retrasos en las ventas de armas a Taiwán, por un valor superior a los 20 000 millones de dólares. Recalcó que la isla ha incrementado su presupuesto militar y demuestra una clara voluntad de defenderse, pero que no puede hacerlo sin el respaldo efectivo de Estados Unidos. Instó tanto al nuevo gobierno de Trump como al Congreso a acelerar las entregas comprometidas.
Pence evocó su larga trayectoria de apoyo a Taiwán, que se remonta a sus primeros años en el Congreso. Citó las palabras del general Douglas MacArthur, quien consideraba a Formosa «el eje del Asia-Pacífico» cuya defensa es esencial para preservar la libertad en la región. Advirtió que una hipotética anexión de la isla por parte de Pekín sería un paso decisivo hacia la expansión del poder comunista en Asia.
Por último, el exvicepresidente denunció las campañas de desinformación procedentes de China continental, que atacan diariamente a los medios y usuarios taiwaneses con el objetivo de desacreditar a Estados Unidos. Aun así, se mostró confiado en que el pueblo estadounidense seguirá comprometido con sus aliados del Indo-Pacífico y con la defensa de la democracia frente a las ambiciones de Pekín.