El presidente del Consejo Nacional de Desarrollo, Yeh Chun-hsien (葉俊顯), defendió ante el Yuan Legislativo que la expansión de TSMC en Estados Unidos no representa una deslocalización industrial, sino una estrategia de “replicación” destinada a reforzar la cooperación global. Yeh subrayó que no existen indicios de fuga de talento y que los trabajadores de la empresa prefieren permanecer en Taiwán, donde se mantiene el núcleo de innovación y producción avanzada del país.
En su informe, Yeh anunció un ambicioso plan de desarrollo para la inteligencia artificial que prevé generar, de aquí a 2040, 15 billones de nuevos dólares taiwaneses en producción y medio millón de empleos cualificados. Según el responsable del NDC, este programa permitirá situar a Taiwán entre las cinco potencias mundiales en IA, aunque reconoció que el país aún necesita reforzar su sector de software.
Durante la sesión de control, la diputada del Kuomintang (KMT) Hsieh Yi-feng (謝衣鳳) señaló que dos bancos estadounidenses —Zions Bancorporation y Western Alliance Bancorp— enfrentaron el 16 de octubre de 2025 una crisis de crédito, y que las empresas emergentes de IA en EE. UU. ya alcanzan una valoración conjunta de un billón de dólares sin haber obtenido beneficios, lo que genera temor a una nueva burbuja tecnológica similar a la de principios de los 2000 o incluso a una crisis sistémica como la de 2008.
Yeh rechazó esas comparaciones y aseguró que el contexto actual es diferente, dado que las empresas emergentes están desarrollando aplicaciones tangibles y los niveles de deuda son menores. Además, insistió en que la estrategia de TSMC no implica una pérdida de soberanía tecnológica, sino una ampliación de su presencia global con beneficios para el ecosistema industrial taiwanés.