Taiwán ha anunciado un refuerzo significativo de la seguridad presidencial ante el creciente número de casos de espionaje vinculados a China continental y la preocupación por posibles ataques con drones o actos de violencia durante actividades oficiales. La Comisión de Interior del Yuan Legislativo celebró una sesión especial con la participación de las principales agencias de seguridad e inteligencia del país, que presentaron un conjunto de medidas para prevenir amenazas híbridas y de alta tecnología.
El viceministro del Interior, Wu Tang-an (吳堂安), explicó que la policía intensificará la vigilancia en las rutas y puntos de desplazamiento del presidente y la vicepresidenta, y formará un equipo especializado en neutralizar drones. Además, las autoridades filtrarán a individuos sospechosos de tener lazos con China continental o con el crimen organizado, y realizarán inspecciones rigurosas para garantizar la máxima seguridad en los actos oficiales.
Por su parte, la Oficina de Seguridad Nacional advirtió que el Partido Comunista de China continúa utilizando tanto el ciberespacio como el soborno de exfuncionarios para infiltrarse en Taiwán y desestabilizar sus instituciones. En respuesta, el Gobierno fortalecerá la cooperación entre sus agencias de inteligencia y policía, creará una base de datos de personas potencialmente peligrosas y mejorará los mecanismos de detección temprana de amenazas para proteger la estabilidad nacional.