La presidenta electa del Kuomintang, Cheng Li-wun (鄭麗文), ha generado debate al declarar que no apoya elevar el presupuesto de defensa de Taiwán al 5 % del PIB, argumentando que tal incremento en una actividad que no reporta beneficios económicos reduciría los fondos disponibles para políticas sociales y de bienestar, principales partidas de las que se detraerían recursos. Cheng asumirá la presidencia del partido el 1 de noviembre y ha insistido en que la prioridad del Kuomintang debe ser promover la reconciliación a través del diálogo entre ambos lados del Estrecho.
En respuesta, el primer ministro Cho Jung-tai (卓榮泰) afirmó que la paz solo puede alcanzarse mediante la fortaleza y sostiene que Taiwán debe seguir reforzando su capacidad de defensa y su resiliencia nacional para garantizar una paz duradera y con dignidad. Cho subrayó que el fortalecimiento militar y la cooperación internacional no buscan la confrontación, sino la prevención de amenazas y la estabilidad a largo plazo.
El jefe del Ejecutivo también recalcó que Taiwán ha sido históricamente un socio responsable y de confianza dentro de la comunidad internacional, comprometido con la defensa de la justicia y el orden regional. Añadió que la isla seguirá profundizando su colaboración con los países democráticos que comparten sus valores, en campos como la economía, la tecnología y la cultura.
Finalmente, Cho enfatizó que esta política de cooperación y fortalecimiento mutuo permitirá a Taiwán consolidarse como un miembro fiable del bloque democrático global. En su visión, solo con una defensa sólida y alianzas estables podrá la isla contribuir efectivamente a la paz del Indo-Pacífico y al progreso mundial.