El representante de Taiwán ante APEC, Lin Hsin-i (林信義), defendió en la cena con los delegados empresariales del foro un desarrollo de la inteligencia artificial basado en valores humanos, argumentando que la tecnología avanzada es “una espada de doble filo” que solo adquiere valor si se orienta a aumentar la felicidad de las personas. Según Lin, el debate sobre la ética y la finalidad de la IA debe preceder a su uso generalizado, ya que de ello depende su contribución positiva al progreso social.
Durante el encuentro, celebrado en la ciudad surcoreana de Gyeongju, Lin trasladó a los asistentes tres mensajes en nombre del presidente Lai Ching-te (賴清德): reforzar la resiliencia económica de Taiwán, contribuir activamente al desarrollo comercial de la región y compartir la experiencia del país en industrias pioneras. Lin subrayó que Taiwán busca una cooperación regional que promueva economías sólidas y adaptables frente a las crisis globales.
El representante recordó que las pequeñas y medianas empresas taiwanesas fueron la base del auge económico del país en las décadas de 1970 y 1980, y que esa capacidad de adaptación sigue siendo un rasgo esencial de su tejido productivo. Lin Hsin-i recalcó que Taiwán mantiene su compromiso con un orden comercial internacional basado en reglas, la libertad económica y la integridad en los negocios, y que está dispuesto a compartir experiencias con los demás miembros de APEC en estos ámbitos.
Finalmente, Lin mencionó el proyecto de medicina de precisión TPMI, impulsado por Taiwán dentro de APEC, que emplea inteligencia artificial para detectar de forma temprana enfermedades como la demencia con un alto grado de precisión. Con iniciativas de este tipo, concluyó, Taiwán aspira a contribuir al crecimiento inclusivo y sostenible de la región, demostrando que la inteligencia artificial puede ser un instrumento al servicio del bienestar humano y no una amenaza para él.