Los humedales del suroeste de Taiwán, especialmente en las zonas de Dongshi (東石) y Budai (布袋), en el condado de Chiayi, se han convertido en un santuario clave para las aves migratorias que viajan entre el norte y el sur de Asia. Este año ya se han registrado 1138 espátulas de cara negra, aunque en temporadas pasadas se llegó a superar la cifra de mil quinientos. El humedal de Aogu (鰲鼓) alberga alrededor de 300 especies distintas, consolidando la región como uno de los epicentros del ecoturismo de Taiwán.
Para aprovechar este fenómeno natural, la Oficina de Cultura y Turismo de Chiayi ha organizado rutas familiares de observación de aves con visitas guiadas, actividades lúdicas y un sistema de sellos con premios. Los participantes pueden disfrutar del avistamiento de aves emblemáticas como la espátula de cara negra, el pato cuchara o el cigüeñuelo común, al tiempo que degustan productos agrícolas y marinos locales.
Durante el acto de presentación, el magistrado Weng Chang-liang (翁章梁) y artistas invitados animaron al público a imitar los cantos de las aves, creando un ambiente participativo y alegre. Con esta iniciativa, el gobierno local busca promover la educación ambiental y reforzar el turismo sostenible, invitando a las familias a conocer y valorar la riqueza natural de los humedales de Chiayi.