El Ministerio de Defensa explicó en comisión parlamentaria su enfoque sobre el empleo y la adquisición de vehículos no tripulados, que ha clasificado en tres niveles operativos —operaciones conjuntas, táctico y combate— según el alcance y la función (vigilancia de largo alcance, reconocimiento e identificación, y ataques en tiempo real). Cada rama militar ha puesto en marcha centros de formación especializados y se están formando instructores para elevar la capacidad básica de las unidades en el manejo de drones.
La doctrina que guiará la planificación apunta a “la tecnología que sustituya a la mano de obra y la potencia de fuego que sustituya a la fuerza humana”, favoreciendo plataformas numerosas, baratas y consumibles con capacidad de detección inmediata y ataque. Para ello, el Ministerio seguirá una capacitación progresiva y certificada que refuerce habilidades operativas, planificación de misiones y la integración táctica de los sistemas no tripulados.
En materia de adquisición, el Ministerio creó en 2024 el Grupo de Innovación en Defensa (DIO) y seguirá combinando producción nacional prioritaria con compras en el mercado comercial internacional para acelerar plazos. También planea ampliar las capacidades en reconocimiento por imagen, resistencia a interferencias y control múltiple, fomentando la I+D y la producción local para lograr sinergias entre defensa y desarrollo económico.