Por primera vez, el histórico templo Cifeng (慈鳳宮) de Pingtung organizó la peregrinación “Llevar a Mazu a Beidawu”, un evento de cinco días que reunió a casi mil fieles para acompañar a la diosa del mar hasta la cima del monte Beidawu (北大武), considerado el guardián de la región. Encabezados por un grupo de 102 montañeros, los devotos caminaron más de cien kilómetros en un ambiente festivo, entre tambores, oraciones y muestras de fervor religioso.
Los participantes describieron la experiencia como una combinación única de espiritualidad y esfuerzo físico. Muchos acudieron en familia y se prepararon durante días para afrontar la subida. La peregrinación, además de un acto de devoción, se vivió como un momento de unión comunitaria y orgullo local, ya que se trataba de la primera vez que la venerada imagen de Ahhou Mazu (阿猴媽祖) ascendía a la montaña sagrada.
El evento buscó, además, fomentar el diálogo cultural entre los pueblos indígenas paiwan y rukai, así como promover la conservación del entorno natural. Para los organizadores, la subida de Mazu al Beidawu representó un “encuentro de los dioses” —la diosa del mar y el dios de la montaña— y simbolizó la armonía entre fe, cultura y naturaleza, reafirmando la vitalidad de las tradiciones populares de Taiwán.