La expresidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen (蔡英文), visitó ayer 11 de noviembre la planta de la Compañía Manufacturera de Semiconductores de Europa (ESMC, siglas en inglés) en Dresde, Alemania, para conocer los avances de su construcción y conversar con ingenieros taiwaneses que participan en el proyecto. Tras la visita, afirmó que “su confianza en la planta europea de TSMC es la misma que tiene Taiwán en TSMC: siempre plena”.
El recorrido tuvo lugar en el parque industrial de semiconductores Silicon Saxony, el mayor de Europa. Allí fue recibida por el presidente de ESMC, Christian Koitzsch, quien junto con el jefe jurídico de la filial europea de TSMC, Gunnar Thomas, ofreció una presentación sobre el progreso del proyecto y sus perspectivas futuras.
ESMC es una empresa conjunta fundada por TSMC y las compañías europeas Infineon, NXP y Bosch. La construcción de la planta comenzó en agosto del año pasado y se prevé que inicie operaciones en 2027. Durante la visita, Tsai también se reunió con jóvenes ingenieros taiwaneses y los animó a “esforzarse al máximo en el extranjero, pero sin olvidar Taiwán”.
El conglomerado industrial de Silicon Saxony agrupa a más de 500 empresas e instituciones de investigación, entre ellas Infineon, GlobalFoundries y el Fraunhofer Institut. El alcalde de Dresde, Dirk Hilbert, indicó a la Agencia Central de Noticias de Taiwán que la planta de ESMC es la mayor inversión en semiconductores en la historia de la ciudad. Hilbert resaltó que la elección de Dresde demuestra la confianza de TSMC en Silicon Saxony y la capacidad de cooperación entre las autoridades locales, el estado de Sajonia y la Unión Europea.