El viceministro de Relaciones Exteriores, Wu Chih-chung (吳志中), destacó en una entrevista con Radio Prague International que Taiwán se enfrenta a crecientes amenazas de China continental, pero sigue demostrando fortaleza democrática y capacidad tecnológica. Subrayó que la posición clave de Taiwán en la industria de los semiconductores, ejemplificada por la nueva planta de TSMC en Alemania, refuerza su papel estratégico en la seguridad de las cadenas de suministro globales y en la cooperación con Europa.
Wu insistió en que Taiwán no debe ser tratado como un tema negociable en los diálogos entre grandes potencias, como la reciente reunión entre Trump y Xi Jinping (習近平), afirmando que el país “no es un problema, sino una solución”. Según el viceministro, la democracia y la innovación taiwanesas son pilares para mantener la estabilidad regional y promover los valores universales frente a las presiones autoritarias.
Asimismo, el funcionario expresó su esperanza de que el futuro gobierno checo continúe profundizando la relación bilateral con Taipéi, calificando a la República Checa como un socio democrático clave en Europa. Añadió que Taiwán seguirá colaborando con las democracias occidentales para proteger las tecnologías críticas del control autoritario y mantener el apoyo a Ucrania frente a la agresión rusa. La visita de la vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) al Parlamento Europeo fue interpretada como un nuevo impulso a los lazos entre Taiwán y la Unión Europea.