El G7 más la Unión Europea reafirmaron en su reunión de ministros de Exteriores, celebrada en Canadá los días 11 y 12 de noviembre, la importancia de mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán. En su declaración conjunta, los ministros manifestaron su oposición a cualquier intento unilateral de modificar el statu quo, especialmente por la vía militar o coercitiva, y alentaron a resolver las diferencias entre ambas orillas del Estrecho mediante el diálogo.
El ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), celebró que sea la cuarta vez en 2025 que el G7 se pronuncia en defensa de la estabilidad en el Estrecho, interpretándolo como una muestra de consenso internacional sobre la necesidad de preservar el equilibrio actual. Lin agradeció además que el bloque vuelva a apoyar la participación significativa de Taiwán en organizaciones internacionales, algo que Taipéi considera clave para su reconocimiento global.
El Gobierno taiwanés expresó su gratitud a los socios democráticos y reafirmó su compromiso de trabajar junto a ellos para promover la paz, la estabilidad y la prosperidad en la región del Indo-Pacífico. En su comunicado, Exteriores subrayó que Taiwán seguirá impulsando una “diplomacia integral” y destacando sus contribuciones a la cooperación multilateral, en un momento en que la presión diplomática y militar de Pekín se intensifica.
El encuentro del G7 en Canadá contó además con la participación de ministros de países invitados como Brasil, India, Arabia Saudí, México, Corea del Sur, Sudáfrica y Ucrania, con debates centrados en la seguridad marítima, los minerales estratégicos y la energía. En su comunicado final, los ministros también abordaron la guerra en Ucrania y expresaron su preocupación por la expansión militar y nuclear de China continental, instando a Pekín a actuar con transparencia y responsabilidad para preservar la estabilidad internacional.