Los tifones Kalmaegi y Fung-wong han provocado una grave tragedia en Filipinas, con cientos de muertos, heridos y desaparecidos, además de cuantiosos daños en infraestructuras y agricultura. En respuesta, el Gobierno de Taiwán ha donado 500 000 dólares adicionales para apoyar las labores de rescate y reconstrucción, tras haber enviado previamente fondos y material de emergencia por el reciente terremoto en Cebú.
Durante la ceremonia de entrega, la presidenta de MECO, Corazón Padiernos, agradeció profundamente la ayuda, destacando que los filipinos valoran no solo la generosidad, sino la sinceridad del apoyo taiwanés. Compartió también su propia experiencia personal de los daños sufridos por su familia, y subrayó la importancia de construir un futuro más resiliente. El representante taiwanés señaló que ambos países comparten vulnerabilidades ante desastres naturales y expresó el deseo de que la cooperación siga fortaleciéndose.
Taiwán y Filipinas estudian ahora la creación de un marco conjunto de asistencia humanitaria y gestión de desastres para mejorar su capacidad de respuesta ante emergencias futuras. La declaración de estado de desastre por parte del Gobierno filipino permitirá movilizar fondos urgentes, mientras la donación taiwanesa contribuirá a acelerar los trabajos de recuperación en las zonas más afectadas.