Las autoridades estadounidenses han intensificado sus llamamientos para que Taiwán aumente significativamente su gasto militar, en un contexto de creciente presión de China continental. Mientras algunos funcionarios del Pentágono consideran que el presupuesto debería acercarse al 10 % del PIB, el senador Dan Sullivan señaló que hay consenso bipartidista en el Congreso para apoyar que Taipéi alcance al menos el 5 %. Estos mensajes coinciden con la postura de la Administración Trump, que exige a todos los aliados —no solo a Taiwán— un mayor compromiso en materia de defensa.
Durante una visita de legisladores taiwaneses a Estados Unidos, Sullivan discutió con ellos no solo cuestiones de seguridad, sino también cooperación energética, especialmente el proyecto de gas natural licuado de Alaska, que Washington considera estratégico. El senador afirmó que el acuerdo propuesto, que podría iniciar exportaciones en 2030, beneficiaría simultáneamente a EE. UU., Alaska y Taiwán, al diversificar las fuentes de energía taiwanesas. No obstante, CPC aclaró que aún no se conocen los términos concretos del pedido.
La presión estadounidense sobre el gasto militar taiwanés proviene de varias instancias, incluido el subsecretario de Defensa Elbridge Colby, quien considera que el presupuesto actual —inferior al 3 % del PIB— es insuficiente para hacer frente a la amenaza china. Colby e incluso otros responsables vinculados al área Indo-Pacífica han expresado abiertamente su apoyo a elevar el gasto taiwanés al 10 %, en línea con las declaraciones del presidente Trump sobre la necesidad de que Taipéi fortalezca su capacidad defensiva.
Frente a estas demandas, el presidente Lai Ching-te ha señalado que Taiwán ya alcanzará un 3,32 % del PIB en gasto militar el próximo año bajo los estándares de la OTAN, y ha fijado como objetivo llegar al 5 % en 2030. El debate refleja las tensiones estratégicas en el estrecho de Taiwán y la insistencia de Washington en que sus aliados asuman una mayor responsabilidad en su propia defensa.