El presidente Lai Ching-te (賴清德) presidió la ceremonia de ascensos de diciembre y aprovechó para destacar los avances en la modernización del Ejército Nacional; subrayó la reciente adquisición de armamento avanzado como los carros de combate Abrams M1A2T y los sistemas HIMARS, así como la futura incorporación de vehículos no tripulados y sistemas de reconocimiento. Su objetivo es acelerar la creación del “Escudo de Taiwán”, un sistema de defensa aérea en capas que refuerce la capacidad de disuasión del país.
Durante la ceremonia, Lai felicitó a cuatro generales ascendidos a general de división y a nueve coroneles promovidos a generales de brigada, reconociendo su excelencia en áreas como ejercicios tácticos, seguridad presidencial, adquisición de armamento, cooperación militar internacional, preparación para el combate, logística y planificación de defensa. El presidente destacó que estas promociones reflejan el compromiso del Ejército con la mejora continua de la eficacia operativa.
Lai también instó a los mandos a profundizar en la innovación táctica y a adaptarse a las crecientes tácticas de presión en la “zona gris” empleadas por el adversario. Señaló que las Fuerzas Armadas deben combinar el nuevo equipamiento con la mejora de las comunicaciones, la información y la guerra electrónica, aprovechando las condiciones geográficas de Taiwán para construir una fuerza moderna, confiable y capaz de proteger la seguridad nacional y el bienestar de la población.