Tras un mes de espera, los amantes del cangrejo por fin pueden disfrutar nuevamente del aclamado dà zhá xiè (大閘蟹) o cangrejo chino. La Administración de Alimentos y Medicamentos anunció el mes pasado que una partida de cangrejos de gran tamaño no superó los controles sanitarios, y cerca de 4000 kilos fueron destruidos o devueltos en frontera por contener sustancias prohibidas.
Casi un mes después, las nuevas remesas ya pasaron la inspección y comenzaron a llegar a los restaurantes, para alivio de los aficionados que han esperado pacientemente. En los mercados, el aroma del cangrejo recién cocido vuelve a llenar el ambiente. Al abrir su caparazón, el característico color dorado de la apreciada mantequilla o pasta de cangrejo vuelve a provocar antojos inmediatos.
Los proveedores explican que la suspensión temporal retrasó el calendario habitual. Según un vendedor, la oferta suele concentrarse entre septiembre y noviembre, pero este año podría extenderse hasta diciembre debido al mes perdido por la inspección fallida.
Por otra parte, la Oficina de Pesca de Nueva Taipéi recordó que la temporada del cangrejo Wanli, uno de los productos marinos estrella del norte de Taiwán, está llegando a su fin. Los especialistas señalan que no todos los cangrejos se disfrutan igual y conviene saber escoger por la pasta de cangrejo, por el sabor intenso del cangrejo con huevas, o por una carne más delicada y dulce.
Con la llegada del frío, la temporada de cangrejos entra en su recta final. Los expertos recomiendan decidir pronto y escoger el tipo adecuado según las preferencias personales. De lo contrario, habrá que esperar hasta el próximo otoño para volver a disfrutar de este manjar tan esperado.