El líder de China continental Xi Jinping (習近平) reiteró al presidente estadounidense Donald Trump en una conversación telefónica que el "retorno" de Taiwán a China forma parte del orden internacional de posguerra. Taipéi respondió rápidamente acusando a Pekín de difundir una narrativa falsa y subrayó que Taiwán nunca ha pertenecido a la República Popular de China. El Consejo para los Asuntos de China continental (MAC, siglas en inglés) destacó que las versiones de ambos países sobre la llamada difieren considerablemente, ya que Pekín insistió en la cuestión taiwanesa mientras que Estados Unidos no la mencionó.
El Gobierno taiwanés argumenta que, en 1945, la República de China —no la República Popular de China— aceptó la rendición japonesa en la isla en representación de los Aliados, y denuncia que el Partido Comunista de China intenta manipular documentos históricos y resoluciones internacionales. Insiste en que la realidad histórica es clara: Taiwán no es y nunca ha sido parte de la RPC.
Asimismo, Taipéi recordó que el verdadero legado de la Segunda Guerra Mundial es la resistencia frente a la agresión y la defensa de la paz. Ante las recientes acciones unilaterales de Pekín dirigidas a cambiar la situación regional, el MAC afirmó que Taiwán seguirá colaborando con otros países para mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán. Aunque la agencia de noticias Xinhua (新華社) afirmó que Trump mostró comprensión hacia la postura de Pekín, el presidente omitió cualquier referencia a Taiwán en su propio resumen de la llamada.