Estados Unidos ha dado un nuevo paso para apoyar la participación internacional de Taiwán. Un grupo bipartidista de congresistas ha presentado un proyecto de ley que exige al secretario de Estado elaborar una estrategia destinada a facilitar su incorporación a Interpol. La iniciativa llega en un contexto en el que China continental continúa ejerciendo presión para impedir que Taiwán participe en organismos internacionales, afectando a su capacidad de cooperación en materia de seguridad.
El proyecto, liderado por el congresista texano Lance Gooden y respaldado por representantes demócratas y republicanos, subraya las contribuciones de Taiwán a la seguridad global. Los legisladores argumentan que el buen historial de la isla en la lucha internacional contra el crimen la hace merecedora de ser miembro pleno de Interpol. Consideran que su inclusión reforzaría la red global de seguridad y mejoraría la eficacia de la cooperación policial.
La propuesta también destaca los perjuicios que genera la exclusión de Taiwán. Al no poder acceder completamente a los datos criminales compartidos por los países miembros, la isla se encuentra en una posición vulnerable que, según los congresistas, también compromete la seguridad internacional. Por ello, el proyecto exige una estrategia clara para lograr que Taiwán obtenga un estatus de observador o de miembro en Interpol y otros organismos internacionales relevantes.
De aprobarse la ley, el secretario de Estado deberá presentar en un plazo de 90 días un informe al Congreso detallando el plan de apoyo a Taiwán, en coordinación con la oficina estadounidense de Interpol. La medida subraya la importancia de la participación de Taiwán en los esfuerzos globales de cooperación policial, especialmente teniendo en cuenta que fue expulsada de Interpol en 1984 y ha sido excluida repetidamente pese a sus intentos de regresar como observador.