El satélite “Chi Po-lin”, la primera unidad de la constelación taiwanesa Formosat-8, despegó con éxito el 29 de noviembre a las 2:44 de la madrugada (hora de Taipéi). Fue lanzado desde Estados Unidos a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX. El presidente Lai Ching-te (賴清德) celebró el hito y afirmó en un mensaje grabado que se trata de un paso clave hacia una “nueva era espacial” para Taiwán. Señaló que el Gobierno seguirá trabajando con los sectores académico, industrial y científico para impulsar el desarrollo espacial y convertir esta industria en un nuevo “motor de protección nacional”.
Lai explicó que el satélite formará, junto a los próximos lanzamientos, una red de observación terrestre de alta resolución. Los datos obtenidos apoyarán la planificación territorial, la monitorización agrícola, la gestión de desastres y la protección del medio ambiente. El mandatario destacó que la nave lleva el nombre del fallecido documentalista Chi Po-lin (齊柏林), símbolo de la defensa del territorio taiwanés, cuya “mirada desde el cielo” continuará ahora desde el espacio.
Formosat-8 es la primera constelación óptica de teledetección completamente desarrollada por Taiwán. Está compuesta por ocho satélites —seis con resolución de un metro y dos de resolución inferior a un metro— que serán lanzados progresivamente hasta 2031. Con esta capacidad, Taiwán espera obtener imágenes más frecuentes y nítidas que las del Formosat-5, y reforzar tanto la seguridad nacional como los servicios para la ciudadanía.