El presidente Lai Ching-te (賴清德) visitó el condado de Yilan (宜蘭) para inspeccionar el entrenamiento de los reservistas y conocer de primera mano sus condiciones de vida. Durante su visita observó cursos centrados en nuevas capacidades, entre ellas el manejo de drones de pequeño tamaño, una herramienta cada vez más relevante en la defensa moderna.
Lai insistió en que las tropas de reserva son un pilar fundamental del sistema defensivo del país y que su correcta organización y modernización permitirán fortalecer significativamente a las Fuerzas Armadas. Destacó además que el entrenamiento actual incorpora nuevos conceptos de combate, tácticas urbanas y tecnologías avanzadas, con el fin de preparar a los reservistas para escenarios contemporáneos.
En su discurso, el presidente subrayó que la paz no puede basarse en ilusiones ni en concesiones ante posibles agresores. Recalcó que incluso los procesos de reconciliación requieren contar con un poder defensivo sólido que proteja los intereses nacionales, ya que sin esa fortaleza cualquier acercamiento podría equivaler a una rendición.
Por último, Lai explicó el nuevo presupuesto especial de defensa destinado a construir un “Escudo de Taiwán” frente al creciente expansionismo chino. Este plan incluye mejoras tecnológicas, mayor autonomía en la industria de defensa y la modernización industrial del país. Según afirmó, salvaguardar la soberanía y la democracia exige reforzar la capacidad de la reserva y mantener una defensa fuerte que garantice la paz real.