El templo Tianhou de Lukang (鹿港天后宮) ofrece la luz votiva más cara de Taiwán, con un coste anual de 500 000 dólares taiwaneses (16 000 USD). Desde hace diez años, esta ofrenda ha sido realizada por la propietaria de una empresa de construcción, quien afirma haber recibido la aprobación divina a través de rituales tradicionales. La costumbre de encender esta luz forma parte de la apertura anual de luces votivas del templo, que atrae a numerosos devotos.
La luz más cara, situada junto a la deidad Doumu, supera en tamaño y precio al resto y requiere obtener tres jiaobei sagrados para ser encendida. El templo también ofrece otras opciones más asequibles, como luces de prosperidad, paz familiar o estudios, cuyos precios oscilan entre 800 y 8800 dólares taiwaneses (25,50-280 USD). La administración del templo explica que la empresaria incluso soñó con la diosa Mazu, interpretándolo como una señal para continuar con la tradición.
La empresaria dedica la luz votiva para pedir éxito empresarial y bienestar para su familia y empleados. Pese a un año difícil, su empresa encontró una oportunidad al participar en las tareas de rescate tras el tifón en Hualien (花蓮), lo que llevó a una mejora en su suerte y la obtención de nuevos proyectos. Convencida de la intervención divina, ha decidido renovar la costosa ofrenda por undécimo año consecutivo.