El Ministerio del Interior se opone a la aprobación de una “Ley Básica de la Religión”, argumentando que la Constitución ya garantiza la libertad religiosa y que los proyectos existentes generarían redundancias y conflictos con más de 25 leyes. La ministra Liu Shih-fang (劉世芳) advirtió además que esta legislación podría blindar prácticas tradicionales controvertidas, como la liberación de animales o los concursos del “cerdo divino”, si se justifican como doctrinas religiosas.
Liu subrayó que los borradores no definen correctamente qué es una religión o un grupo religioso, lo que podría incluir organizaciones no registradas y desestabilizar todo el marco legal actual. También alertó de que una cláusula que otorgue prioridad absoluta a la libertad religiosa sobre otras leyes impediría sancionar actividades que vulneren normativas medioambientales, fiscales o de bienestar animal. Asimismo, señaló que centralizar toda la competencia en el Gobierno limitaría el papel de las autoridades locales y ampliaría en exceso el margen de las prácticas religiosas.
Diversos diputados expresaron inquietudes adicionales, como la posibilidad de que jóvenes en edad de servicio militar aleguen objeción religiosa o el riesgo de un incremento de prácticas problemáticas como la liberación de animales. Liu concluyó que la Constitución ya ofrece una protección suficiente y que crear una nueva ley fundamental solo generaría más complejidad. No obstante, el Ministerio seguirá trabajando en leyes específicas para resolver cuestiones prácticas relacionadas con las organizaciones religiosas, como su estatus jurídico, propiedades y régimen fiscal.