El Gobierno taiwanés impuso el 4 de diciembre una restricción de acceso a Xiaohongshu (小紅書) durante un año, obligando a los proveedores de Internet a impedir la conexión a la plataforma. La medida generó un intenso debate público, pero el viceministro del Interior, Ma Shih-yuan (馬士元), defendió hoy la decisión y explicó que existen dos condiciones esenciales para levantar la restricción: la mejora de los problemas de ciberseguridad y la apertura de un canal de comunicación directo entre la empresa y el Gobierno taiwanés.
Ma sostuvo que no se trata de un “bloqueo” total, sino de una restricción destinada a desincentivar su uso. Según datos oficiales, Xiaohongshu podría convertirse en un importante foco de actividades fraudulentas, por lo que el Gobierno quiere que los usuarios migren hacia plataformas más seguras. Recordó además que pruebas conjuntas de la Agencia de Seguridad Nacional y la Oficina de Policía Criminal mostraron que la aplicación no cumplió ninguno de los 15 indicadores de seguridad evaluados.
El viceministro destacó que Xiaohongshu, al ser una empresa con capital íntegramente chino, enfrenta limitaciones legales para establecerse formalmente en Taiwán, lo que dificulta la posibilidad de contar con un representante local. Sin embargo, insistió en que lo mínimo indispensable es mantener un canal de comunicación, algo que la empresa no ha hecho pese a haber recibido requerimientos oficiales para presentar un plan de mejoras.
Ante la imposibilidad de garantizar la seguridad de los usuarios y para evitar que aumenten las víctimas de fraudes en la plataforma, el Gobierno taiwanés decidió actuar aplicando de manera preventiva el artículo 42 de la ley antifraude. La restricción pretende alertar a la población sobre los riesgos de usar Xiaohongshu y fomentar la transición hacia servicios más seguros mientras la empresa no cumpla con los requisitos exigidos.