El secretario de Comercio estadounidense, Howard Lutnick, afirmó en una entrevista que el gobierno de Donald Trump aspira a que TSMC supere los 200 000 millones de dólares de inversión en Estados Unidos y genere unos 30 000 empleos. Sus declaraciones llegan en un contexto de fuerte presión política para repatriar la producción industrial, especialmente en sectores estratégicos como el de los semiconductores.
La administración Trump ha intensificado el uso de aranceles desde su retorno al poder, presionando a las empresas tecnológicas para que instalen fábricas en territorio estadounidense. Aunque ha amenazado con gravar los semiconductores, ha ofrecido excepciones a las compañías que ya están invirtiendo en nuevas instalaciones en Estados Unidos.
Lutnick criticó el enfoque de la anterior administración de Joe Biden, que había concedido a TSMC unos 6000 millones de dólares en subsidios, resultando en fábricas valoradas en 60 000 millones. Según él, el nuevo rumbo político busca inversiones mucho mayores y un mayor impacto en empleo y manufactura nacional.
TSMC, por su parte, ya acumulaba grandes planes en Estados Unidos, incluidos varios proyectos en Arizona. Con su reciente anuncio de invertir al menos 100 000 millones adicionales, la presencia total de la compañía en Estados Unidos alcanza los 165 000 millones de dólares, una cifra que podría acercarse a los niveles mencionados por Lutnick si se materializan los planes del gobierno.