Taiwán inauguró oficialmente su nuevo Centro Nacional de Cómputo en la Nube en el Parque Científico de Tainan, una instalación estratégica concebida para transformar al país de gran centro manufacturero de hardware en una potencia de inteligencia artificial. El presidente Lai Ching-te (賴清德) destacó que esta apertura demuestra al mundo que Taiwán domina no solo la fabricación avanzada de semiconductores, sino también la integración de sistemas, la supercomputación y la computación verde.
Lai subrayó que el Gobierno invertirá más de un billón de NTD antes de 2040 en el programa “Nuevos 10 grandes proyectos de la IA”, destinado a generar hasta 15 billones de NTD en producción económica y 500 000 puestos de trabajo. En este contexto, la inauguración del centro tiene tres significados estratégicos: mostrar el nivel tecnológico taiwanés, impulsar nuevos servicios de IA y crear un ecosistema innovador basado en la colaboración público-privada.
El centro alberga el superordenador “Ching-Chuang 26”, el más rápido y con mayor densidad de procesamiento del país. Incorpora tecnologías de ahorro energético, diseño antisísmico y sistemas que garantizan la continuidad operativa, convirtiéndose en una infraestructura clave para la resiliencia tecnológica del país. Estas capacidades lo posicionan como pilar fundamental para el despegue de la IA taiwanesa.
En el ámbito de aplicaciones, el nuevo centro —junto con el futuro centro de datos de IA en Shalun— será el motor computacional del sur de Taiwán. Su funcionamiento permitirá atraer startups tecnológicas y facilitar el desarrollo de “círculos de vida inteligente”, reforzando así el ecosistema innovador de la región.
Por último, Lai anunció una colaboración estratégica entre Taiwán y Japón —a través de NTT y Chunghwa Telecom— para introducir redes ópticas puras que reduzcan consumo energético y aumenten la velocidad de transmisión. Además, destacó que el centro reforzará la ciberseguridad y las comunicaciones de emergencia al conectar la red de fibra óptica nacional con los puntos de amarre de cables submarinos. Con esta nueva infraestructura, Taiwán continúa extendiendo y fortaleciendo su corredor tecnológico y creando nuevas oportunidades de empleo para las generaciones jóvenes.