El Gobierno del PDP expresó su firme rechazo a las sanciones anunciadas por China continental contra Iwasaki Shigeru (岩崎茂), asesor del Yuan Ejecutivo, y afirmó que Pekín carece de cualquier autoridad legal para intervenir en la participación de ciudadanos taiwaneses o extranjeros en actividades políticas o democráticas fuera de su jurisdicción.
El Ministerio de Relaciones Exteriores subrayó que Taiwán y la República Popular de China no están subordinados entre sí, y que las sanciones de carácter transnacional basadas en leyes internas o motivos políticos vulneran el derecho internacional y las normas de derechos humanos.
Asimismo, defendió la contratación legal de asesores internacionales como un ejercicio legítimo de soberanía y una práctica común en la cooperación internacional, instó a China continental a no politizar estos intercambios y reafirmó el compromiso de Taiwán con la paz regional y la protección de las personas que participen en asuntos públicos y democráticos.