El presidente Lai Ching-te (賴清德) advirtió en un mensaje televisado de graves riesgos para el orden constitucional y la gobernanza de Taiwán tras la aprobación parlamentaria de varias leyes clave. A su juicio, estas iniciativas ponen en peligro la democracia constitucional, la seguridad nacional y el funcionamiento del Estado.
Lai destacó especialmente la reforma de la Ley de reparto de ingresos y gastos fiscales, que obligaría al Gobierno central a endeudarse masivamente a partir del próximo año, vulnerando los límites legales de deuda y acercando las finanzas públicas al colapso.
En materia de pensiones, el presidente alertó de que la contrarreforma aprobada por el Yuan Legislativo supone un retroceso que llevaría a la quiebra anticipada del sistema, obligando a la ciudadanía a asumir un enorme coste adicional para cubrir el déficit.
También denunció un patrón de “legislación abusiva”, señalando el bloqueo del presupuesto general y del gasto especial en defensa en un contexto de creciente tensión regional, así como reformas legales que, según él, facilitarían la influencia económica y política de China continental en Taiwán.
Finalmente, Lai respaldó la decisión del primer ministro de no refrendar la ley fiscal por considerarla inconstitucional, pidió la retirada inmediata de los proyectos controvertidos y reiteró su disposición a informar al Yuan Legislativo por cauces constitucionales, subrayando que la prioridad es proteger la democracia, la estabilidad fiscal y el futuro del país.