El presidente Donald Trump ha promulgado el Acta de Autorización de la Defensa tras su aprobación en el Congreso, una norma clave que fija el presupuesto y las prioridades militares de Estados Unidos. Entre sus disposiciones destaca una importante ampliación de la cooperación en materia de seguridad con Taiwán.
La ley autoriza hasta 1000 millones de dólares para la Iniciativa de Cooperación en Seguridad con Taiwán y contempla medidas destinadas a reforzar sus capacidades defensivas, incluyendo apoyo médico, logístico y atención a heridos de combate. También exige una planificación a largo plazo para satisfacer las necesidades de defensa de la isla.
Otro punto relevante es la obligación de elaborar un plan para incrementar los entrenamientos conjuntos entre las guardias costeras de Estados Unidos y Taiwán, con el objetivo de mejorar la seguridad marítima, la capacidad de aplicación de la ley y la disuasión en la región.
Sin embargo, Trump ha manifestado reservas sobre algunas cláusulas, en particular las que afectan a programas conjuntos de sistemas no tripulados y a la postura estadounidense respecto al apoyo a la entrada de Taiwán en el Fondo Monetario Internacional. El presidente subrayó que su Administración aplicará estas disposiciones conforme a sus competencias constitucionales.
Además de las medidas militares, la ley incluye la denominada Acta de No Discriminación contra Taiwán, que respalda su participación en el FMI. En conjunto, la norma refuerza el respaldo de Estados Unidos a Taiwán, aunque deja patente la tensión entre el Congreso y la Casa Blanca sobre el alcance de determinadas políticas exteriores y de defensa.