En la tarde del día 24 se produjo un terremoto de magnitud 6,1 en el municipio de Beinan, en el condado de Taitung, con una profundidad de 11,9 kilómetros. El Centro de Informes y Análisis Sísmicos de la Agencia Meteorológica indicó que la causa principal del seísmo fue la colisión entre la placa euroasiática y la placa del mar de Filipinas, y advirtió de que en los próximos tres días a una semana podrían registrarse réplicas de magnitud comprendida entre 5,5 y 6. Desde que ocurrió este terremoto hasta la mañana de hoy (día 25), ya se han producido en el condado de Taitung varios seísmos de magnitud entre 3 y 4.
El exdirector del Centro de Informes y Análisis Sísmicos de la antigua Oficina Central de Meteorología, Kuo Kai-wen (郭鎧紋), ya había advertido el pasado 17 de diciembre de que, según estadísticas basadas en datos históricos, en Taiwán se registra de media un terremoto de magnitud superior a 6 cada 100 días, y que el próximo podría producirse en torno al Año Nuevo chino de 2026. En una entrevista concedida hoy, Kuo señaló que, tras el terremoto de magnitud 6,1 ocurrido el día 24, ese cálculo queda temporalmente interrumpido. «Ahora que ya ha ocurrido, el cómputo vuelve a empezar. En realidad, la probabilidad diaria de que se produzca un terremoto de magnitud superior a 6 es de aproximadamente el 1 %. Por supuesto, también existe la posibilidad de que mañana vuelva a producirse un seísmo de magnitud 6, pero no es alta, es solo del 1 %. Así que, con este método de estimación, mi advertencia anterior queda, por el momento, en suspenso».
En cuanto a si este terremoto podría ser solo un sismo precursor de otro mayor, Kuo indicó que la probabilidad de que el terremoto principal acabe siendo considerado un pretemblor es baja, en torno al 5 %. Asimismo, explicó que, tras un seísmo principal de magnitud 6,1, es normal que se produzcan réplicas de magnitud 5, por lo que durante la próxima semana será necesario seguir prestando atención a la actividad sísmica.