Siete jóvenes graduados de bachillerato de la prefectura japonesa de Kumamoto han comenzado sus estudios universitarios en Hsinchu, Taiwán, atraídos por la posibilidad de formarse directamente en el corazón de la industria mundial de los semiconductores.
La decisión está estrechamente vinculada a la presencia de TSMC en Taiwán y a la reciente apertura de su planta en Kumamoto, que ha intensificado los lazos económicos y tecnológicos entre ambas regiones.
Los estudiantes cursan sus estudios en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Minghsin, cerca del Parque Científico de Hsinchu, donde combinan formación académica y práctica junto a compañeros taiwaneses.
La mayoría aspira a regresar a Japón para trabajar en la planta de TSMC en Kumamoto, con el objetivo de contribuir al desarrollo de la industria japonesa de semiconductores, actualmente necesitada de mano de obra cualificada.
Ante esta demanda, centros educativos de Kumamoto han reforzado su cooperación con universidades taiwanesas, mientras expertos advierten de que Japón aún debe acelerar y ampliar la formación práctica de ingenieros para cubrir un déficit anual estimado de unos mil profesionales.