China continental inició sin previo aviso maniobras militares alrededor de Taiwán, que incluyeron ejercicios con fuego real en cinco zonas marítimas y aéreas cercanas a la isla, lo que llevó al Ministerio de Defensa taiwanés a activar de inmediato un centro de respuesta y ejercicios de preparación militar.
Durante estos ejercicios, el Ejército Popular de Liberación lanzó 27 cohetes en dos oleadas hacia el noreste y el suroeste de Taiwán, con impactos que llegaron a situarse a tan solo 50 millas náuticas de la ciudad de Tainan y alrededor de la línea de las 24 millas náuticas, marcando la menor distancia registrada hasta ahora respecto a la isla principal.
Las maniobras tuvieron un fuerte impacto en la actividad pesquera, especialmente en las zonas costeras, que son áreas clave para los pescadores taiwaneses. El Gobierno reconoció que muchos barcos tuvieron que regresar antes de tiempo debido tanto a la tensión generada como al empeoramiento de las condiciones del mar.
Pescadores de Penghu relataron daños materiales y pérdidas económicas tras encontrarse con buques militares chinos durante su faena, mientras el Ejecutivo taiwanés expresó su deseo de que la situación se resuelva cuanto antes y reiteró la confianza en que las Fuerzas Armadas protejan la seguridad de las aguas territoriales.