Taiwán expresó su enérgica protesta y condena ante las declaraciones del Gobierno de Venezuela, que calificó la venta de armas de Estados Unidos a Taiwán como una injerencia en los “asuntos internos de China” y una amenaza para la estabilidad regional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores taiwanés rechazó el uso por parte de Venezuela del llamado «principio de una sola China» para negar la soberanía de Taiwán, subrayando que ningún discurso de este tipo puede alterar el statu quo del Estrecho ni la elección democrática del “pueblo taiwanés”.
Asimismo, recordó que China continental continúa con provocaciones militares en la región Asia-Pacífico y que seguir la narrativa de Pekín no cambia los hechos, a saber, que según Exteriores, “Taiwán y China” no mantienen una relación de subordinación y solo el Gobierno elegido en Taiwán representa a sus 23 millones de habitantes.
Finalmente, Taiwán instó a Venezuela a centrarse en las demandas democráticas y sociales de su propia población y reafirmó su compromiso de reforzar su defensa y de cooperar con Estados Unidos y otros socios para salvaguardar la paz y la estabilidad regional.