Las maniobras militares de China continental, «Misión Justa-2025», en torno a la isla de Taiwán han provocado una reacción internacional inmediata, con la Unión Europea, el Reino Unido, Francia y Alemania expresando su grave preocupación por el aumento unilateral de la tensión en el estrecho de Taiwán.
Estos países europeos subrayaron que la paz y la estabilidad en el Estrecho son fundamentales para la seguridad y la prosperidad globales, y rechazaron cualquier acción que altere el statu quo o incremente las tensiones en la región.
El ministro de Relaciones Exteriores, Lin Chia-lung (林佳龍), agradeció el respaldo europeo y destacó que estas declaraciones reflejan el firme compromiso de Europa con la paz y la estabilidad regional, así como su rechazo a las maniobras militares chinas.
Australia y Nueva Zelanda se sumaron a las muestras de preocupación, reiterando su oposición a cualquier cambio unilateral del statu quo y llamando a resolver las diferencias a través del diálogo, no de la coerción ni de la fuerza.
El Gobierno taiwanés reafirmó que la estabilidad del Estrecho es ya un “consenso internacional” y pidió a China continental que cese de inmediato sus provocaciones militares, comprometiéndose a seguir colaborando con los países afines para defender el orden internacional basado en normas y la paz regional.