En el Año Nuevo de 2026, la presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wun (鄭麗文), reapareció frente a la Oficina Presidencial para participar en la ceremonia de izado de la bandera, marcando un gesto simbólico tras casi diez años del partido en la oposición.
Durante la jornada, Cheng expresó su satisfacción por coincidir con altas autoridades del Estado y destacó el ambiente solemne y esperanzador del inicio del nuevo año.
En su discurso en la ceremonia organizada por el Kuomintang, hizo un llamamiento a poner fin a las luchas internas, a la cooperación entre gobierno y oposición y a desbloquear el actual estancamiento constitucional para que el Yuan Legislativo funcione con normalidad.
La líder del Kuomintang defendió la necesidad de aprobar políticas y presupuestos beneficiosos para la ciudadanía, respetando la Constitución y el Estado de derecho, y amplió su mensaje de reconciliación al ámbito internacional.
Finalmente, reiteró su postura sobre las relaciones a ambos lados del Estrecho, subrayando la pertenencia a una sola China continental y abogando por el diálogo, el intercambio y la cooperación pacífica para contribuir a la paz regional y mundial.