En Kaohsiung, varios establecimientos se han convertido en un auténtico salvavidas para el bolsillo a final de mes, ofreciendo menús completos a precios muy bajos, en torno a los 65 dólares taiwaneses (2,06 USD).
Destaca especialmente un menú con un gran muslo de pollo marinado y frito al momento, crujiente por fuera y sabroso por dentro, que casi cubre todo el arroz y viene acompañado de guarniciones caseras.
En el distrito de Nanzih (楠梓區), otra tienda atrae largas colas a la hora del almuerzo gracias a un menú que incluye un muslo de pollo entero y cuatro acompañamientos por el mismo precio, algo que los clientes consideran difícil de encontrar en otros lugares.
Pese al éxito, muchos de estos negocios funcionan con márgenes mínimos y están regentados por propietarios de edad avanzada, que tras más de 20 años de trabajo empiezan a plantearse la jubilación.
Además, en el distrito de Sanmin (三民區), un pequeño local junto a una zona escolar lleva tres décadas sirviendo raciones abundantes de udon salteado con marisco a precios muy asequibles, consolidándose como un ejemplo de comida honesta y barata que genera fidelidad y pequeñas alegrías diarias.