En el contexto de las recientes maniobras navales de China continental alrededor de la isla de Taiwán, una agente de la Guardia Costera taiwanesa se hizo viral al advertir en chino e inglés a un buque del continente para que abandonara inmediatamente las aguas taiwanesas, con un tono calmado pero contundente.
La respuesta de China continental, exigiendo que se hablara solo en chino bajo el argumento de que “todos somos chinos”, desató burlas entre internautas proindependencia reforzando en ellos la percepción de provocación y falta de comprensión del inglés por parte del buque de China continental.
Taiwán reafirmó que su Guardia Costera es la única autoridad con competencia legal en sus aguas, aplicando medidas de vigilancia y expulsión estrictas ante cualquier incursión no autorizada.
Mientras Pekín insiste en la narrativa de “una sola China” y defiende sus maniobras, políticos taiwaneses denuncian que estos ejercicios, incluidos simulacros de “decapitación”, buscan principalmente intimidar psicológicamente y acaban evidenciando, según ellos, a China continental como un factor de inestabilidad regional.