Un informe elaborado por expertos del GMF y del AEI analiza los costes económicos, militares, sociales e internacionales que afrontaría China continental en caso de lanzar un ataque militar contra Taiwán, ya sea limitado o a gran escala.
En el ámbito económico, incluso un conflicto de baja intensidad provocaría graves daños a las exportaciones chinas, a las cadenas de suministro y a los mercados financieros, mientras que una guerra total fragmentaría la economía global en bloques rivales liderados por Estados Unidos y China continental.
Desde el punto de vista militar, un conflicto limitado haría perder a China continental la ventaja del factor sorpresa y permitiría a Taiwán y a Estados Unidos movilizar el apoyo internacional, derivando en una guerra de desgaste desfavorable para Pekín.
En el escenario de una invasión total, el informe prevé cientos de miles de víctimas entre China continental, Taiwán, Estados Unidos y Japón, con un resultado final en el que China se retiraría de la isla principal de Taiwán, aunque mantendría el control de algunas islas periféricas.
Finalmente, el estudio advierte de profundas consecuencias sociales e internacionales para China continental, incluyendo inestabilidad interna, posibles tensiones dentro del Ejército, deterioro de relaciones diplomáticas y sanciones severas, con un coste económico potencial de varios billones de dólares.