Hoy se inauguró en Taipéi el sexto Foro de Líderes de ONG, el primer gran evento diplomático del año. Durante la apertura, el canciller de Taiwán, Lin Chia-lung (林佳龍), destacó que el país está utilizando la colaboración entre el gobierno y la sociedad civil para fortalecer su presencia en el mundo.
El ministro Lin presentó el concepto de la “diplomacia de valor añadido” a través del programa “Soluciones de Taiwán”. Esta estrategia busca que el país no solo ayude de forma oficial, sino que integre la experiencia y el profesionalismo de las organizaciones no gubernamentales (ONG). El objetivo es crear plataformas de cooperación internacional donde Taiwán sea un socio responsable y necesario.
Uno de los puntos más destacados del foro fue la ayuda de Taiwán en la guerra de Ucrania. Se presentó el proyecto "Reconstruir la Infancia", un plan para apoyar a niños vulnerables en la región de Kiev. Este programa es el resultado de una alianza estratégica entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taiwán, la Fundación TFCF, la organización italiana "WeWorld" y el Gobierno de la ciudad de Kiev.
Durante su intervención, el presidente de WeWorld, Marco Chiesara, alertó sobre la grave crisis en Ucrania, donde la guerra ha desplazado a 1,9 millones de niños y destruido casi 2.800 escuelas. Chiesara enfatizó que la ayuda humanitaria es urgente y no puede esperar al fin del conflicto ni a procesos electorales, ya que los menores necesitan atención psicológica y aulas seguras de manera inmediata.
Gracias al apoyo de Taiwán, el proyecto ha logrado mantener operativos los "Espacios Amigos de la Infancia" en Ucrania. Estas instalaciones cuentan con calefacción constante y garantizan que la educación no se detenga a pesar del conflicto. Además de la educación, el plan invierte en la salud mental de los menores y en infraestructuras resistentes, asegurando que cada niño mantenga su "derecho a soñar".